Ya es época de vacaciones, el jueves fué el último día de trabajo hasta setiembre, por fin. He estado unos días muy liado, he aprovechado para arreglar todo el código del blog y rehacerlo con CSS, después de muchos dolores de cabeza he tenido que hospedarme temporalmente en ya.com porqué el espacio personal que tengo me está fastidiando bastante. Por ahora no puedo quitar esta molesta publicidad de aquí arriba, es algo temporal, queda como una patada a la vista, pero es lo único que tengo ahora...
Pero bueno, a lo que iba, el jueves salí a celebrar el inicio de las vacaciones, mis ojos lo notaron, después de haberse despertado a las 6 de la mañana aguantar aún parpadeando a las 6 de la siguiente mañana era mucho ya. Esa noche empezaron mis vacaciones, este fin de semana he estado de apartamento en blanes con unos amigos y ahora sólo me queda volver a hacer las maletas para marchar de nuevo 3 largas o cortas semanas, según como se mire.
El martes me voy camino a Benicássim, ya tengo ganas de montar la tienda en la zona de acampada y aún deseo mas que sea el viernes para empezar a ver a The Postal Service, Múm, Placebo, Tiga, Miss Kittin... no se me pone la piel de gallina al pensarlo, pero para mi es como si lo hiciera. Espero pasarlo en grande en el FIB de este año. Después del Festival de Benicássim ya empieza el relax. Mi madre es de un pueblo muy pequeño de la província de León, sólo tiene 20 habitantes, ahí tengo una casa y es tradición pasar dos semanas mínimo. Los amigos de siempre, Miguel de Gijón, Éder y Urko de Galdákano, Janira, Ángela, Marta... ya tengo ganas de verlos a todos.
Como es lógico, un pueblo de 20 habitantes no tenía teléfono hasta hace unos 3 o 4 años, pero internet, eso allí no existe... así que voy a estar unas semanas de descanso, sin escribir aquí pero porqué en un bloc de notas de los de antes? Eso haré, en mi camino me acompañarán un par de libros: "Abierto toda la noche" de David Trueba y "Las nueve revelaciones" de James Redfield, algún folio para escribir lo que me apetezca, y buenos amigos que sí, están desperdigados por ahí, pero esa lejanía de no vernos tanto como quisiéramos hace que estas tres semanas que están a punto de empezar se aprovechen muchísimo mas que un año aquí en Barcelona con el agobio de cada día.
Con estas líneas me despido con un "hasta luego", porqué si dijera que intentaría escribir aquí durante este agosto me defraudaría a mi mismo... me va a resultar imposible. Así que por ahora hasta finales de mes, y si se deja caer algo antes por aquí, bienvenido será.
"Y con la maleta en mano emprendió un viaje en el que tan solo le acompañarían las estrellas. Cargaba sonriente con su bolsa de mano, me dedicó esa que la caracterizaba, volvió la cabeza hacía a mi, me guiñó un ojo y se subió al tren sin saber cuando iba a pisar de nuevo esa andana dónde yo la esperaría para el día de su vuelta.
- Adiós...- le dije.
- No, bastará con un hasta luego."
Las vacaciones están llegando a su fin y aquí estoy de vuelta otra vez. Ya he mudado de servidor, después de tres semanitas fuera casi ya tocaba, además, he llegado justo para la fiesta mayor de mi ciudad y que mejor lugar para estas fechas que aquí: en casa.
Pocos serán los que se den cuenta, pero en estos pocos días que me quedan de vacaciones los he estado y estoy invirtiendo en esto, por fin he mudado de server, y ya estoy por fin en zonalibre. Sin hacer peloteo, he de reconocer que el servidor está muy bien, y por lo poco que he leido en los foros veo que es verdad el buen rollo que me comentaron, en cuanto ande menos liado me comprometo a hechar un cable yo tambien.
Pasarme de blogger a movable no me está costando mucho. Es algo pesado, pero vamos a hacerlo bien de una vez y así durará una buena temporada. Por ahora la pantalla principal tiene el aspecto que le quiero dar. Al resto de pantallas les iré adaptando mi diseño en los ratos que pueda, así que poco a poco y buena letra. Intentaré acabar de arreglarlo todo antes de seguir posteando, y una vez todo listo... hasta que las fuerzas se me acaben, así que sigamos en ello.
Segunda noche de fiesta mayor: risas, música, alcohol... y además sin resaca. ¿Que mas se puede pedir? Ayer fué una noche genial, y aún quedan un par mas. Canciones de siempre en el bar de siempre, después todos a la calle a ver la orquesta típica de fiesta mayor. Porsupuesto no faltaron los borrachos, algún que otro garrulo bailando como si le gustara la música que sonaba intentando acercarse a la rubia que tenía delante... en fin, la típica fauna nocturna.
Pasaban las horas y hacia el final empezaron a tocar Queen, Van Hallen... no es mi estilo de música, pero salté como el que mas, y para colmo, a la despedida de los músicos, entre la gente vi una melena morena que me resultó familiar. Se giró hacia el lugar donde estaba por casualidad y nos vimos. Era una chica que conocí hace seis meses de la que tenía perdida la pista. Que ilusión, una casualidad mas pensé. Charlamos, reímos...
A ver esta noche, espero que sea mejor que la de ayer, pero peor que la de mañana. Así que señoras, señores, con su permiso, es hora de descorchar las botellas: brindemos todos por esta noche, salud!
Cuenta una historia el romance de un vaso que aburrido por su monótona rutina buscaba algo mas. Su vida era sólo un viaje contínuo de la mesa al armario, charlando a veces con los labios de su dueño, un joven de unos veinticinco años. Si tenía suerte recibía algún invitado, pero eso pasaba escasas veces.
Entonces, llegó un día en que las visitas abundaban en aquella casa. Debía de ser el cumpleaños de alguien o algo por el estilo, a través de la ranura de la puerta de su armario vió muchas caras nuevas, y entre ellas algo le llamó la atención. Era una copa: joven, de cristal fino, esvelta... fué un flechazo, algo imposible, pero un flechazo.
Al rato, sin que el vaso dejara de mirar por aquel estrecho hueco, llegaron un par de invitados mas. Ya no quedaban copas en el comedor, así que una chica fue hacia su armario en busca de algo con lo que pudieran brindar junto a los recién llegados. Él fué el elegido y tuvo la suerte de ver aquella copa mas cerca aún, era preciosa. Ambos se vieron, pero permanecían inmóbiles esperando a que alguien les acercara un poco mas.
Era el momento de brindar. Sería su única ocasión en la que se podrían rozar sus labios. Alguien les cogió, y tras ser alzadas eufóricamente, las copas toparon todas entre si dejando al vaso para el final. Ellos aún no habían sido presentados, ya quedaba menos. Lentamente, se acercaron, y el chasquido del cristal fino de la copa contra el viejo y maltrecho del vaso rompió el silencio de aquel momento.
Lo suyo era un amor imposible, sabían que podrían verse en ocasiones contadas. Ella pasaba sus días en la bonita vitrina de cristal del comedor, y él en cambio, en el armario de la cocina. A pesar de la tristeza que aquello suponía sonrieron y esperaron por mucho tiempo que otra noche como aquella volviera pronto.
