Hoy sí, se acabó este capítulo

El viernes pasado tenía un buen motivo para alegrarme, era mi último día de trabajo y llegué a la faena con una sonrisa de oreja a oreja que por desgracia duró menos de media mañana. La razón fue mi jefe, me dijo que habían hecho un encargo urgente y me pidió que me quedara una semana más. No tenía nada que hacer los días que me pidió, yo sólo quería estar en casa como buen perro que soy, echaba en falta disfrutar del placer que es levantarse pasadas las 12 del mediodía. A pesar que parte de mi deseaba lo contrario le dije que me quedaría, al fin y al cabo me llevo muy bien con él. Han pasado estos días que me pidió y nos hemos despedido, ahora si que ya es definitivo: no trabajo. Me quedan dos semanas hasta que empiecen las clases y estoy contento porqué por ahora no hay ninguna obligación, nada... de nuevo sin horarios.

A partir de ahora voy a tener tiempo de sobras para lo que hasta ahora no he tenido, leer, quedar con los amigos, salir entre semana... antes tenía que descartar, hoy ya no. Contento por ello me he sentado en el sofá hojeando un libro que no había visto por casa, de mi madre supongo. Hojeando he topado con una frase que me ha recordado momentos de hace un tiempo, creo que a cualquier blandengue como yo le hubiera pasado lo mismo.

¿Qué queda de nuestros amores?
¿Qué queda del mes de abril?
¿De aquellas citas?
Un recuerdo que me persigue sin cesar.

Charles Trénet

Este trocito de nada me ha dejado atontado un buen rato, pensando en alguien que del mismo modo que entró en mi vida se marchó de ella en silencio pero dejando rastro. Siempre hay recuerdos que nos persiguen, a todos, y si alguien no siente la nostalgia se pierde el dulce sentimiento de ser feliz por estar triste.

Un recuerdo que me persigue sin cesar

permalink Posted @ 17:50 on 10/09/2003 » blog

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