Mañana a estas horas estaré quien sabe donde, bebiendo quien sabe qué en compañía de un grupo de gente a la que tuve la suerte de conocer hace un año. Sí, un año ya. El tiempo se me pasa volando. Parece que fuera uno o dos meses antes del verano el día en que llegamos a la universidad y coincidimos todos los que ahora nos juntamos a diario en la cafetería de la esquina.
Ahora volvemos a estar juntos, en verano ha sido más difícil vernos, pero ya es hora de volver a las andadas. Nos hemos puesto al día, antes nos reíamos de los culebrones de Al salir de clase, pero nos hemos demostrado unos a otros que un par de meses de verano dan para eso y más. Algunos si que nos vimos alguna noche en agosto, pero mañana será cuando no faltará nadie. Nos sobran las ganas, no hay escusas...
