Cada día me sorprende más el miedo que tienen las personas a conocer gente nueva. Parecerá una tontería, pero es algo que ocurre muy a menudo y ni siquiera nos damos cuenta. Hace tiempo leí el artículo de un psicólogo en el que decía que la gente, inconscientemente, tenía miedo a que le hicieran daño una vez más y por eso se cerraban en banda sin mostrar interés por juntarse con otros grupos, de ahí surgía la vergüenza, esas ganas de quedarse en casa... una lástima la verdad.
En su momento, cuando lo leí no me sentí para nada identificado con él, no tengo problema en conocer gente nueva, pero parece que en mi grupo sí. Si a esto le añades discusiones por tonterías, el resultado serán siempre celos, envidias y rencores. Es por eso que me siento como un inútil intentando hacer que dos personas se sienten a hablar de nuevo, supongo que será una de las pegas de ser tan optimista cuando puede que sí que haya problemas imposibles de arreglar.
En fin, las sillas están ahí... cuando quieran pueden sentarse cara a cara y hablar, a mi se me están empezando a agotar las fuerzas y las ganas de quedarme al margen del asunto crecen a cada hora que pasa. Pero si por mi fuera...

La fotografía es de René Asmussen, llegué a él desde photo.net, así que si os gusta ésta ya sabéis donde podéis encontrar el resto.