Hoy, después de leer a zom he estado pensando un rato en los que solemos leer blogs. ¿Tan raros somos? Me hago esta pregunta porqué realmente quiero saber si soy igual que algunos de los que comentan por ahí o no, me gustaría pensar que no, pero quien sabe... Hay personas que comentan casi a diário en otros blogs, pero no lo hacen sobre el tema que se ha escrito, no se acercan a él ni de puntillas. Son muchos los que parece que te traten como si fueras su amigo y les debieras una explicación o más detalles de lo que has hecho en el día de hoy. Mails invitándote a quedar, reproches por no responder al correo... y todo esto no va por mi, que de momento pienso seguir sin comentarios como hasta ahora. Entonces me pregunto: ¿La gente sabe distinguir la línea imaginaria que separa un blog de la vida real?
Todo el que escribe una página de este tipo se supone que lo hace por placer, por hobby, quien quiera leer que lo haga, ¿pero tienen derecho a pedir más? Quizás esto sólo pase con los blogs más íntimos, los que se parecen más a un diario personal de los de siempre como es el caso de zom. Vale que haya comentarios de apoyo, lo veo normal, pero tan sólo creo que por mucho que lea el blog de alguien jamás seré su amigo, podré opinar, aconsejar... pero nunca será lo mismo.
En otros blogs, los comentarios pueden ser realmente interesantes, como en MiBoliBic o en La decadencia del ingenio, pero aún y así siempre habrá gente que no sabrá sacarles partido, y no lo digo por el dueño del blog, sino por el que lo lee, porqué son muchos los comentarios inútiles que hay escritos por ahí, y ya sin entrar en peticiones de enlace después de cuatro líneas de peloteo y demás barbaridades, incluso me atrevo a pensar que mucha gente deja comentarios por el mero hecho de aparecer en un blog popular y ganar así alguna visita. Pido poco, pensemos con la cabeza, me parece que ya hay suficientes niñatos en la calle para que muchos se porten como críos aquí tambien.