Cuanto tiempo sin verte

Esta tarde he estado con una buena amiga, la conozco desde que paseaba por las calles arropado en uno de esos carruajes para niños pequeños mientras nuestras madres charlaban y charlaban sin parar. Para aquellos tiempos aún no sabíamos hablar, así que no creo que cruzáramos palabra, las miradas y las sonrisas aún sin dientes eran lo único que podía llegar a significar algo, por desgracia no soy capaz de recordar...

Desde aquella presentación, en la que ninguno de los dos tuvo ocasión de dar dos besos en la mejilla, nos hicimos buenos amigos, ella y el resto de tropa que nos juntamos todavía en agosto. No coincidíamos demasiado tiempo juntos, apenas llegaban a ser un par de semanas pero nos veíamos año tras año.

Como siempre, la distancia no nos dejaba hablar tanto como queríamos pero este año han cambiado las cosas. Ahora ella estudia en Barcelona y es mucho más fácil mantenernos al día de nuestros culebrones.

Para variar, esta tarde se nos ha pasado volando. Hemos recordado tantas chiquilladas que me han entrado ganas de rebobinar y volver a aprender a andar en bicileta, a bajar la cuesta de la carretera en aquella triste imitación de coche, de jugar al escondite cuando oscurecía, pasar tardes a escondidas con la primera novia que sólo me daba besos en la mejilla... que pena poder vivirlo sólo una vez.

Volvería a...

permalink Posted @ 23:44 on 06/11/2003 » blog

.