He llegado a clase con la esperanza de que sería una simple presentación y no... ha sido sentarse, diez minutos de presentaciones, y a trabajar.
Me doy cuenta de que más que ganas de volver a clase lo que tenía eran ganas de volver a verlos a todos. Con faena atrasada desde antes de esta pausa, y ahora encima con unos cuantos dibujos más por hacer gracias al grandioso día de hoy...
Hay que espavilar, necesito un café, un paseo por el centro en busca de unos auriculares y entonces ya no habrá quien me pare, espero al menos que éstos me duren más que los anteriores. Después no habrá escusas...