Ayer fue día de recuerdos, de muy buenos recuerdos. Estábamos los de siempre, todos revueltos en los sofás del piso de un amigo, ansiosos por ver todas esas cintas que hemos grabado en los últimos años y que hacía siglos que no habíamos visto.
Que bien lo pasé, ví tantas cosas que ya había olvidado... Creo que en toda la noche no pude dejar de sonreir, aún que lo mejor era ver como al resto les pasaba lo mismo. Aquellas tardes de borracheras en el local, noches tirados en los sofás filmando todas las conversas, aquel fin de año en el que el frío por poco acaba con nosotros en aquella casa de montaña...
Me encanta ver como después de todo el tiempo que ha pasado seguimos siendo los mismos de siempre.