Es genial ponerse el pijama pensando que uno mañana no tiene que madrugar, lo malo viene cuando a diez minutos de meterse en la cama alguien te dice que no, que te confundiste mirando el horario. Entonces es cuando piensas que tienes que colgarte el horario de este trimestre en algún sitio a la vista y así no te llevarás más chascos de este estilo.