Ya es momento de despedirse de la bufanda, de la chaqueta... Vas hacia la universidad y por el camino encuentras una panda de gatos tomando el sol sobre un coche que ya no tiene el capó tan frío como en invierno, andas sin encoger el cuello contra tus hombros porque ya no hace frío, sigues andando y con un poco de suerte quizá hasta ves asomar las flores de algún jardín que llega a la calle... Muy bonito sí, pero eso es sólo la parte positiva porque, por desgracia, tu nariz parece convertirse en un grifo como el año anterior, y el anterior, y el anterior...
