Ya sólo quedan un par de días de sueño y combates entre orchata y café. El viernes por fin se acaba todo. Ahora me acuesto y nada, en cinco horas estaré despierto esperando un par o tres de horas a que la impresora escupa las 75 páginas a color que tenemos que entregar... Podré echar una siesta y todo.
Pero no pasa nada, hay que ser optimista, sólo me queda mañana para estudiar y el viernes por fin libre. Necesito tanto salir...
