Hoy ya hemos cargado la caravana con todos los trastos, así que mañana sólo será levantarse y salir. La iré a buscar, después a un amigo y ala... rumbo hacia el sur. Si todo va bien a estas horas estaremos comiendo cualquier cosa por Benicàssim. No llegaremos a estar una semana entera, pero bueno, a la vuelta aún nos quedarán más de la mitad de las vacaciones. Además, es muy probable que para el sábado o el domingo ya empecemos a soñar con comer en condiciones. Después de esta semana seguro que se agradecerá comer bien en el pueblo de mi madre. Que tiemblen los sobres de deshidratados de los supermercados, que tiemblen nuestros estómagos...
